martes, febrero 28, 2012

Poema 54 (José María Cuesta 20.XII.1960)

20-12-60

O llavis David et Sceptum domus
Israel qui aperis et nemo dendit veni,
et educ vinetum de domo carceris,
sedentum in tenebris et numbra mortis.
Llora un viento de nieve en mis cristales
y tengo miedo de quedarme helado
en las tinieblas
de mis miserias y de mis pecados.

Llave de redención, abre mis puertas
al gozo que los ángeles cantaron.

No estoy triste, Señor, me llenas Tú
de libertad
y de esperanza.

Hasta en el fondo de mi cárcel hay
gozos de sábado
y paz caliente de las tardes buenas
y luz tuya, Señor.

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viernes, enero 27, 2012

Poema 55 (J. Mª Cuesta 20.XII.1960)

20-12-60
Detrás de los cristales
siempre el mismo misterio, la alegría.

Si quieres yo te cuento
cómo nevaba cuando yo era niño.

Cuando el suelo esté blanco,
hermano, ¿bajaremos
por la escalera de los años
al patio de la infancia?

Yo esta tarde prefiero
ver cómo nieva, mientras tú en mi silla
lees versos de ayer.

Si cayeran mis versos sobre tu alma
como los copos grandes esta tarde ...

Hermano, yo prefiero
ver cómo nieva, mientras tú sentado
miras también tras mis cristales.

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sábado, diciembre 24, 2011

Poema 56 (P. J. Mª Cuesta)

21-12-60
O Oriens, Splendor hecis
aeterne et Sol justitiae: veni et
illumina sedentes in tenebris et
umbra mortis.
Señor, sentados nos alumbrará
tu luz en las aceras
de la calle sin luz
de muchos días nuestros.

Señor, haz que las cosas
no tengan puertas y ventanas
para nosotros.

Mi vida, sólo espera de tu Aurora ...
Amanece, Señor, amanece, Señor.

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lunes, noviembre 28, 2011

Poema 49 (J. Mª. Cuesta, 16.XII.1960)


Evangelio: Exurgens Maria
abiit in montana cum festinationes in
civitatem Juda ... . Et salutavit Elisabeth.

16-12-60
Te esperaremos en la casa, Madre,
di en que llegas Tú por el camino.

¡Quién fuera, Madre, lirio de los valles,
quién fuera lirio, rojo, rojo lirio
del valle de Esdrelón,
en tu camino!

Te esperaremos, Madre, en nuestra casa.
Vendrás deprisa,
vendrá la caravana de tus gozos,
y Tú, María,
turbada de misterio, con temblor
sin límites de Vida.

Vendrás … Nadie ha cortado
anémonas silvestres del camino,
será nuestro saludo para Ti
en tus pies, Peregrina, un beso rojo y limpio.

Cuando oigamos tu voz, un himno de sorpresas
estallará en el aire. ¡Bendita tu llegada!

Y Dios nos llenará toda la casa.

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miércoles, octubre 26, 2011

Poema 57

22-12-60

O Rex gentium et desideratus
earum lapisque angularis qui facis
utraque unum: veni et salva hominem
quem de limo formati
Tu amor será, Señor
el aire que nos llene,
tu amor será la mano
que nos eleve

En nuestra almas se oye el soplo de tu Espíritu,
Señor, te deseamos, ven, Señor, te esperamos.
Tu beso nos envuelve; dentro y fuera sentimos
tu gozo, Padre, Padre, apenas dividido
por nuestra vida.

En tu mano brotaron los deseos
de llegar hasta Ti
y los mundos dijeron: han nacido los hombres.

Ven, Señor, te desea
todo lo que en el alma tiene vida.

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martes, septiembre 27, 2011

Poema 59

23-12-60

O Emmanuel, Rex et Legifer noster,
expectatio gentium,, et Salvador carnum:
veni ad salvandum nos Domine Deus noster.

Tus lágrimas de niño
se juntan con las lágrimas
de nuestra alegría.

Te esperamos, Señor, te esperamos, Señor.

Llora nuestra alegría al final del camino,
llora nuestra alegría al hundirse en tu noche.

Sentimos ya el temblor del frenazo del tren
que nos lleva a tus brazos.

¡Oh, no, señor, Señor, eres Tú quien te acercas!
¡estarás con nosotros!

Hijo de nuestras noches de amor para Ti solo,
ven, Señor, hazte carne.

Hijo de la Mujer que nosotros amamos
hazte Dios con nosotros.

Hijo de nuestro padre, que naces en el cielo
ven, Señor, ven, Señor.

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martes, agosto 16, 2011

Poema 58 (J. Mª. Cuesta 22.XII.1960)

22-12-60

Todo rojo, la planta,
los ángeles, el globo ...
el alma,
los ojos.

Rojo también el sueño ausente
el gozo y la alegría.

Yo quisiera poner en tu sangre esta noche
el rojo más feliz
para final del día,
trasvasa un poquito de mi rojo de deseos
de corazón a corazón ...
Pero ... ¡no necesitas!
te basta, hermano, rojo amor de Dios.
Y Dios debe gozar hinchando globos
dentro de tu alma diáfana, sencilla
.